Personajes de la Filosofía: Séneca

Pocas figuras como Séneca han sido en la historia tan completas, a la vez que controvertidas. Hombre de muchos talentos, su obra abarca tanto obras de teatro como diálogos filosóficos, tratados de filosofía natural, su famoso libro “consolaciones” y cartas.

Séneca nació en Córdoba, en la Bética de la Hispania romana, de una familia acomodada y culta en el año 4 a. C. Toda su vida sufrió de mala salud y de un asma crónico.

Tuvo una importante dedicación a la política. Fue funcionario del estado, senador y luego cónsul, durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, además de tutor y consejero del emperador Nerón.

Séneca se crio con una tía en Roma con cuya familia pudo viajar y vivir un tiempo en Alejandría de Egipto. Allí aprendió administración y finanzas aunque sus intereses intelectuales fueron mucho más amplios. Estudió geografía, etnografía, geología, oceanografía, meteorología…y, sobre todo tuvo contacto con la filosofía neo-pitagórica y los cultos de Isis y de Seraphis que gozaban entonces de gran popularidad. Como sabemos, más tarde se inclinó por la filosofía estoica.

Durante los reinados de Claudio y Nerón, tuvo gran poder en el gobierno, siendo uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados. Entre los años 54 y 62, durante los primeros años del reinado de su joven pupilo Nerón, Séneca gobernó de hecho el Imperio Romano junto con Sexto Burro. ​Ambos lograron una gran estabilidad en el gobierno.

Dicho período destacaría, a decir del propio emperador Trajano, por ser uno de los períodos de «mejor y más justo gobierno de toda la época imperial». Séneca, junto con Burro, promovieron una serie de reformas legales y financieras, como la reducción de los impuestos indirectos; persiguieron la corrupción de los gobernadores provinciales y llevaron a cabo una exitosa guerra en Armenia que fue fundamental para la salvaguarda de la frontera oriental del imperio.

Siguiendo su interés por el conocimiento geográfico, Séneca envió expediciones para encontrar las fuentes del río Nilo.

Tuvo muchos enemigos. Fue acusado de hipócrita por mostrar una filosofía que, según algunos, no fue capaz de vivir él mismo, ya que se hizo con una gran fortuna. Otros indican que, a pesar de ser rico, vivía frugalmente tal como correspondería a un filósofo estoico.

Por las intrigas palaciegas fue tres veces condenado a muerte, aunque sólo la última llegó a realizarse. No obstante, tuvo que sufrir el exilio y, tal vez, la calumnia.

Lo cierto es que su actividad política le granjeó numerosos enemigos y se vio obligado a retirarse de la primera línea en el año 62. Al final fue acusado por su propio discípulo Nerón de participar en la conjura de Pisón para destronarle.

Sobre su muerte hay varias versiones. Una de ellas quiere que, cuando fue notificado de la condena a muerte, se abrió las venas y se dejó morir. Otra, refiere que fue salvado de morir desangrado pero que acabó pidiéndole a su médico que le administrara un veneno…Aún habría algunas versiones más.

Como escritor, Séneca pasó a la historia como uno de los máximos representantes del estoicismo.​ Su obra constituye la principal fuente escrita de filosofía estoica que se ha conservado hasta la actualidad. Delineó las principales características del estoicismo tardío, del que junto con Epícteto y Marco Aurelio, es considerado su máximo exponente.

La influencia de Séneca en generaciones posteriores fue muy grande. Durante el Renacimiento fue admirado y venerado como un oráculo de edificación moral, incluso cristiana, y un maestro del estilo literario.

Entre sus numerosas frases podemos encontrar:

“Nadie pueda vivir agradablemente si no vive a la vez virtuosamente; la verdadera felicidad reside en la virtud”.

“No es posible ordenar los detalles de nuestra vida si no hemos fijado su conjunto”.

Victoria Calle

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