Medicina en el Antiguo Egipto: El papiro de Edwin Smith

Introducción

El país de Kem, que así lo llamaban los egipcios, no deja de asombrar al mundo con sus tesoros y misterios, que van desde la mitológica esfinge, a la escritura jeroglífica descifrada en su estructura literal, pero aun no comprendida en sus claves profundas.

Entre tantos misterios, en este pequeño articulo, nos vamos a ocupar del llamado Papiro quirúrgico de Edwin Smith, que en realidad no trata de técnicas quirúrgicas, sino del diagnóstico, evaluación, tratamiento y pronóstico de diferentes traumatismos.

El pairo es un rollo de 4,68 metros de largo por 15 cm de alto. En el frente hay escritas 377 líneas en 17 columnas en hierático realizadas por un solo escriba que lo hizo de derecha a izquierda, y en el dorso 92 líneas en 5 columnas.

El Papiro de Edwin Smith. En trazos negros vemos el texto original de derecha a izquierda, y en rojo vemos las glosas agregadas en el transcurso de los siglos. En el retrato elegiptólogo Edwin Smith quien compró los fragmentos del papiro en Luxor en 1.862. Está expuesto en la Academia de Medicina de Nueva York

En el texto se describen 48 casos de heridas y traumas, los que están ordenados desde la cabeza al tórax y de menor a mayor gravedad, es decir que es un texto bien sistematizado, que pudo haber servido para la docencia, o como guía de procedimientos para los médicos encargados de la salud en las campañas militares y/o en las grandes construcciones.

El Escriba, que interrumpió abruptamente la copia, confecciono con tinta negra el texto original, y en rojo, 69 glosas de tiempos con comentarios sobre los casos o el texto. 

Lo curioso y sorprendente es que el texto original es de una gran exactitud y en concordancia con los conocimientos actuales, mientras que las glosas demuestran que quienes las agregaron habían perdido ese conocimiento. Esto no nos sorprende a quienes estudiamos Egipto y sus maravillas, ya que es una constante, al revés de lo esperado, que lo más antiguo es lo más cercano a la perfección.

Aún no fue encontrada una copia del “Libro Secreto de los Médicos” referido en varios textos y que quizás nunca salió de los templos donde eran formados los médicos, o solo se trasmitía oralmente.

Reseña de algunos casos

Es imposible en este pequeño articulo hacer un análisis pormenorizado de todos los casos, por lo que vamos a referirnos a algunos en los que el texto demuestra el conocimiento sorprendente que tenían los antiguos médicos, conocimientos muy superiores a la medicina Galénica y que se perderán por miles de años hasta nuestros días. 

Caso 6:

Este caso es muy interesante porque en el mismo, encontramos la descripción de la corteza cerebral, las meninges, el líquido cefalorraquídeo, y el latido o pulso cerebral, en el individuo vivo.

Se trata de una herida grave abierta en cráneo, que el Medico al examinar por palpación descubre que además de haberse fracturado y hundido el cráneo, también se desgarró la duramadre con salida de líquido cefalorraquídeo, y que además hay lesión del cerebro. Se describe también que la corteza del cerebro es similar al cobre fundido, por su color, los surcos y las circunvoluciones, y que el mismo late o pulsa como lo hace la fontanela en los bebes. El pulso cerebral es de una gran importancia pronostica en las lesiones intra craneánas, pudiendo afirmarse que cuando el mismo está ausente, son casos irreversibles. El Medico indica que es una enfermedad que no puede curar, realizando un tratamiento paliativo.

Caso 8:

Este caso nos presenta un traumatismo grave de cráneo sin lesión externa, pero con fractura del hueso craneal y compromiso neurológico. Es llamativo el examen clínico del Paciente y cómo se describe el déficit neurológico que padece el paciente: “su ojo se encuentra torcido, camina arrastrando el pie, no puede despegar su cabeza del hombro, no cae con las uñas en el medio de la mano”. 

En el segundo examen del Paciente el Medico nota a la palpación el latido cerebral detectable seguramente por la hipertensión endo craneána, y la fractura del cráneo, pero dice algo realmente sorprendente, y es que si deja de percibirse dicho latido, es “una enfermedad para no tratar”, lo que es técnicamente correcto ya que indicaría la muerte cerebral irreversible.

Caso 9:

En el presente caso encontramos una herida en la frente, con fractura del hueso. El medico realiza una preparación con grasa y huevo de avestruz rico en albumina, y con la propiedad de pegar los fragmentos sueltos del hueso. Fija dichos fragmentos con el preparado y coloca un emplasto por encima hasta el tercer día, en que encuentra la fractura fijada y limpia, dejando una compresa hecha con higos, grasa y miel.

En este caso el Paciente debe recitar una oración para repeler los enemigos en la herida y en la sangre poniéndose bajo la protección de la Diosa Isis.

Caso 20:

Se describe un caso grave, de una herida en la región temporal que perforo el hueso, en ella hay una descripción correcta, precisa y poética del estado del Paciente, al decir “si le preguntas por su enfermedad y el no responde, mientras se estremece”. “le caen frecuentemente lágrimas y se refriega los ojos sin tener conciencia de lo que hace, igual que los niños”, además de padecer rinorrágia (sangrado por nariz), el Medico decide que es una enfermedad que “no puede tratar”.

La descripción se corresponde con un paciente con alteración de la conciencia, con déficit focal neurológico por lesión cerebral grave.

Conclusiones

El Papiro de Edwin Smith es probablemente una guía para el estudio de la patología traumática, inconcluso pero maravilloso en su redacción. Sorprende el conocimiento de los médicos sobre el cerebro, sus funciones y aspecto. Hay una clara correlación entre la lesión cerebral sufrida, y el déficit de las funciones neurológicas.

También llama la atención la importancia que se le da al latido cerebral tanto en el conocimiento de su existencia, como en el elemento pronóstico para la futura evolución del paciente, conocimiento que se perderá durante miles de años hasta nuestro tiempo.

Otro elemento de gran importancia es el poder realizar un pronóstico de la futura evolución de la enfermedad, lo que implica conocimientos de fisiología, patología y terapéutica.

Finalmente, los medios usados para la reconstrucción del cráneo, para tratar hemorragias, y prevenir infecciones son sorprendentemente interesantes y adecuados.

Es evidente que tan solo hemos levantado la punta del velo que oculta a la medicina egipcia, que este papiro es tan solo una guía para las emergencias traumáticas dejándonos la sensación que hubo en Egipto un conocimiento del arte de curar profundo y eficiente. ~

Dr. Gustavo Porras
Neurocirujano. Centro Seraphis – Argentina

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