A lo largo de la historia, la humanidad ha desarrollado modelos como el científico, teológico-mitológico y filosófico para comprender la existencia. Cada uno ofrece perspectivas únicas: la ciencia se enfoca en lo medible, los mitos transmiten sabiduría intuitiva, y la filosofía busca unir ambos mundos, resaltando la importancia de integrar estos enfoques para el autoconocimiento y el propósito en la vida.