Aristóteles, ¿el primer fotógrafo?

La palabra fotografía se deriva de los vocablos de origen griego: foto- (luz) y -grafía (escritura), por lo que representa la idea de escribir o dibujar con luz. La fotografía es el arte de plasmar imágenes que perduren en el tiempo, lo cual es posible gracias a la acción de la luz. Es una forma de expresión que juega un papel fundamental en la sociedad actual, sirviendo de medio de información, validación y entretenimiento. Desde las primeras fotografías tomadas que se tengan registro, hasta las fotos que sacamos todos con nuestros celulares hoy en día, la estructura y principios que rigen esta técnica siguen siendo muy similares, en el centro del funcionamiento se encuentra la cámara oscura.

La cámara oscura (del latín camera obscura) es un instrumento óptico capaz de obtener la proyección plana de una imagen exterior sobre parte de su superficie interior. Consiste en una caja cerrada herméticamente con un pequeño agujero en una de sus paredes. El orificio funciona como una lente convergente, haciendo que la luz, al entrar por este agujero, se proyecte en la pared opuesta; como resultado se obtiene una imagen del exterior invertida vertical y horizontalmente. Fenómeno semejante al de la vista humana.

Ejemplos ilustrativos de una cámara oscura.

Filósofo, politólogo, científico e incluso médico, Aristóteles fue una de las mentes más brillantes del mundo helénico, precisamente por su insaciable curiosidad y pasión por el estudio: un auténtico polímata (según el término griego, «el que ha aprendido mucho«). Nacido en el año 384 a. C. en la ciudad de Estagira (en el noreste de Grecia), formaba parte de una estirpe de médicos que llevaba varias generaciones sirviendo a la familia real de Macedonia. A la edad de 17 años fue enviado a Atenas para estudiar en la Academia de Platón y se convirtió en un gran discípulo.

El carácter y el pensamiento de Aristóteles se entienden a menudo en contraposición con los de su maestro Platón: mientras que el segundo encontraba las causas de la existencia en el mundo de las ideas, su discípulo prefería estudiar el mundo tangible. Aristóteles se caracterizaba por su pragmatismo: prefería estudiar el mundo que podía ver, tocar y entender. Aunque se le recuerde como filósofo, dedicó gran parte de su estudio a la biología, la botánica, la física y la medicina; e incluso en el ámbito de las ciencias sociales era muy práctico. Esa visión influiría de forma determinante en su pensamiento y en sus elecciones vitales.

Tal vez fue por su carácter pragmático y su preferencia por el estudio del mundo manifestado, que surgió la preocupación por encontrar una explicación del fenómeno lumínico. Esto lo condujo a observar los efectos de la luz en todas sus manifestaciones. Aristóteles sostuvo que los elementos que constituían la luz se trasladaban de los objetos al ojo del observador con un movimiento ondulatorio, cuestión comprobada por la ciencia actual. Para comprobar su teoría, Aristóteles construyó la primera cámara oscura de la que se tiene noticia en la historia. La describió de la siguiente manera: «Se hace pasar la luz a través de un pequeño agujero hecho en un cuarto cerrado por todos sus lados. En la pared opuesta al agujero, se formará la imagen de lo que se encuentre enfrente».

Pero para llegar a nuestra actual tecnología, no fue sino hasta el año 1827, en que Joseph Nicéphore Niépce, científico aficionado francés tomó un sistema de cámara oscura y colocó dentro una placa recubierta de betún como material fotosensible. Niépce dejó el dispositivo en el ancho de su ventana, exponiendo la placa a la luz durante 8 horas, consiguiendo realizar la primera fotografía estable registrada.

Las cámaras y la fotografía fueron evolucionando a través del tiempo hasta llegar a nuestros celulares. Sin embargo, los primeros mecanismos que terminarían constituyendo la fotografía, se conocían ya desde los tiempos del filósofo Aristóteles, gran personaje que, además de dejar un extensísimo cuerpo de teorías sobre la vida en general, fue el primero en aplicar sus pensamientos para dar paso, después de más de mil años, a nuestra tecnología actual por la que hoy todos podemos hasta escribir con la luz en nuestras computadoras.

Evolución de las cámaras fotográficas

Belén Morfino

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