La palabra entendimiento proviene del latín intendere. El prefijo in- hace referencia a ir hacia el interior, mientras que –tendere es un verbo que significa tender o estirar.
En griego, uno de los términos para hablar del entendimiento, era αἱρέω (haereo), cuyo significado literal era “recoger” o “agarrar”. También se utilizaba δέχομαι (déjomai), que significaba “recibir”, y estaba relacionado con δόξα (doxa) = opinión y παράδοξος (parádoxos) = paradoja, sorprendente.
¿Será que entendemos las cosas cuando nos estiramos para recoger lo que hay en nuestro interior?