El diálogo "Fedón" de Platón se sitúa en la celda de Sócrates mientras espera su ejecución, dialogando sobre la inmortalidad del alma. Platón revitaliza sus enseñanzas filosóficas y discute sobre la muerte ejemplar de un filósofo. Sócrates expone la teoría de la inmortalidad del alma, usando argumentos y un mito escatológico para persuadir a sus discípulos.