Ayer se oscureció toda mi hacienda,
y supe del sabor de la amargura;
quedose muy confusa la conciencia,
por todo mi horizonte la espesura.
¿Con quién habré soñado por la noche,
que traigo una sonrisa y una espada?
La nube de borrasca ya se esconde
y veo nueva luz en la alborada.
La cruz es más liviana. Sin pesares,
volvemos la mirada a la montaña.
El sol allá a lo lejos ¡siempre sale!
¡De nuevo nos alumbra la esperanza!
En pie, con solo a Dios por equipaje,
en marcha nos ponemos sin tardanza.
Teresa Cubas Lara
Del libro ROSAS CON ESPADAS
Colección ROSAS NUEVAS
Me siento muy honrada de poder colaborar con mis poemas en la excelente publicación RevistAcropolis. Mis mejores saludos. Teresa Cubas Lara
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