La naturaleza es indiscutiblemente una gran maestra si tenemos la sensibilidad de observarla y la humildad de querer aprender de ella. Innumerables veces nos enseña valores atemporales, tales como la paciencia, el ritmo, la convivencia y la generosidad, entre otras. ¿Quién es más generoso que el árbol que brinda sus frutos y su sombra a …