La noche oscura no doblega mi alma. Soy el dueño de mi destino, el capitán de mi ser, a pesar de las dificultades. Inmune al miedo, enfrento el futuro con valentía. Así es el espíritu de "Invictus" de William Henley, un poema que celebra el solsticio con su mensaje de fortaleza inquebrantable.



