DAVID Y GOLIAT

¡No veo, madre, no veo!

Es muy densa la espesura

y las sombras de la noche me dan miedo.

No me atrevo a sospechar que me perdí.

Atrevida, fui en busca de aventuras

fascinada por la lucha

en que viera a los guerreros,

tras la batalla, vencer.

Pero madre, ¡es tan dura la jornada!

Me enfrenté con el dolor

y el dragón ni se ha inmutado

ante el gesto de mi espada.

Quiero saberte muy cerca,

que atentamente vigilas

el tesón con que me esfuerzo.

¿Te moverás en mis dedos

de manera inteligente

para atinar a Goliat

en el centro de la frente?

Fuiste tú quien me enseñaste

que hay un Genio Superior

en lo oculto de mi lámpara.

Como Aladino quisiera

que me digas la palabra

que le dé su libertad.

Y el oráculo responde:

«¡El secreto está en amar!».

Teresa Cubas Lara 

teresacubaslara@gmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s