Lo que dicen las LETRAS: Juana de Arco

Calificada por los historiadores actuales como “joven iluminada ganada para la mística nacional” y “una de las figuras más sorprendentes y enigmáticas de todos los tiempos”, lo cierto es que un aura misteriosa rodea la figura de Juana de Arco.  Esta es la razón por la que nos ha interesado traerla a esta página, a pesar de la escasez de grafismo y de no disponer de un texto escrito por su mano.

Teorías de la firma

Unos opinan que sin saber leer ni escribir llegó a firmar con un círculo o una cruz documentos decisivos para la historia europea.  Para otros, sin embargo, existen documentos que aparecen con su firma.  Probablemente aprendiera a ejecutarla una vez que se vio metida en asuntos de gran importancia, pero lo más seguro es que su mano fuese dirigida por la de un escribano experto.  También se dice que fue durante los dos años en los que desempeñó un gran papel cuando aprendió a firmar.

Firma de Juana de Arco

Valor y sencillez

La gran grafóloga Matilde Ras explica: Único y preciosísimo documento histórico es una carta de Juan de Arco, sólo con la firma de su mano.  Trata de asuntos militares, sin fecha, y se supone del año 1429.  Este sencillo nombre, Jehanne, trazado por la heroica mano de la maravillosa doncella, es de un valor sin precio.

Destaca el trazo vertical de la firma y el arco de la J, índice de autocontrol, de tendencias introvertidas y de reserva personal ante el medio.  Se expresa la capacidad para concentrarse, así como la resistencia ante la frustración es muy importante y un gran potencial de reacción ante las adversidades.

La Doncella de Orleáns tiene una seguridad en las propias convicciones que surge de una energía interior.  Bondadosa, con sentido de la responsabilidad y capacidad para captar y entender lo que la rodea, se muestra combativa, con firmeza y valor.

Retrato de la heroína francesa

Manipulación de la Abjuración

En mayo de 1431, cuando se iba a leer la sentencia definitiva, Juana firmó una fórmula de abjuración, que la salvaba momentáneamente y cuyo texto es mal conocido: se declaraba cismática y herética, entre otras cosas.  El documento finalizaba: Firmado, Jeanne y una cruz.

Fue quemada por hereje en 1431.  Tenía 19 años.  El 7 de julio de 1456 se pronuncia en Rouen la sentencia final de rehabilitación, para la que se tiene en cuenta las irregularidades cometidas en la cédula de abjuración: en el texto oficial era muy larga y estaba escrita en latín, pero se supo por testimonios que la que Juana firmó era corta, apenas seis u ocho líneas y estaba escrita en francés.

En 1920 la Iglesia canonizaba a una mujer que no se doblegó ante nadie.  Francia hizo de su fiesta (10 de julio) una fiesta nacional.  Una misión difícil de comprender llevó a Juan de Arco a ser una guerrera-mística que fue capaz de morir por una idea.

Milagros Esteve

Artículo publicado en Revista Esfinge N°2 – Mayo 2000

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