La naturaleza nos muestra sus ciclos, desde el otoño a la primavera, como un nuevo nacimiento. Filósofos antiguos veían al cosmos como la base de todo. Estaba en armonía, proporción y simetría, creando una belleza que reflejaba lo ético. Creían que el universo se manifestaba matemáticamente. La música era la voz del universo, uniendo y sanando.
El arte y la armonía: destellos de eternidad
En la antigua Grecia, Harmonía era una diosa que representaba la unión de fuerzas opuestas como guerra y amor. La búsqueda de armonía era parte fundamental de las culturas clásicas, reflejada en el arte, la filosofía y la sociedad. Los poetas eran vistos como mediadores entre las musas y los humanos, creando obras que trascendían el tiempo.
Ética y estética, el reflejo externo de la belleza interior
En todas las culturas que vivían en armonía con la naturaleza, el arte era clave para unir a las personas. Las obras de arte perduraban en el tiempo, transmitiendo belleza eterna. En la Grecia antigua, el arte reflejaba la armonía y la virtud. La ética y la estética van de la mano, creando obras buenas y bellas.
Poesía: Para una versión del I Ching
El futuro es tan inevitable como el ayer rígido. Todo es una letra silenciosa en la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja de casa ya ha regresado. Nuestra vida es el camino ya transitado y por recorrer. No te desanimes, en la oscuridad puede haber una luz. Dios acecha en las grietas.
Poesía: Destino del canto
Si sientes el llamado de la tierra y comprendes su sombra, asumes una gran responsabilidad. La luz del artista es compartida con el pueblo, y si no puedes amarlo y sentir con él, no podrás traducirlo. Los elegidos por la tierra tendrán su premio al final, serán "anónimos", pero su canto perdurará.