Esta frase atribuida al filósofo cómico Decimo Junio Juvenal, nacido en el segundo siglo en tiempos del Imperio Romano, es hoy aceptada desde un punto de vista materialista, entendiéndolo como que debemos tener un cuerpo sano para poder poseer una mente sana.
En realidad, su interpretación debería ser a la inversa, es decir que debemos tener una mente sana para que nuestro cuerpo goce de salud. La razón para esta interpretación radica en el hecho de que el cuerpo físico material no es más que el impacto, la huella en la materia de algo sutil que es el verdadero ser humano.
Hay una gran preocupación por la enfermedad y por conservar la juventud ya que creemos que es lo único que nos une a la vida. Las atenciones y cuidados que brindamos al cuerpo están en desmedro de nuestra verdadera naturaleza espiritual. La psiquis como puente intermedio va a reflejar aquello que nosotros pongamos delante, si es materialismo será apego al cuerpo, si es espiritualidad, buscaremos las vías que nos conduzcan hacia la luz.
Veamos el texto completo escrito por Juvenal, y cuán distinta puede ser la interpretación que hay que darle:
Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano.
Pedid un alma fuerte que carezca de miedo a la muerte,
Que considere el espacio de vida restante entre los regalos de la naturaleza,
Que pueda soportar cualquier clase de esfuerzos,
Que no sepa de ira, y esté libre de deseos
Y crea que las adversidades y los terribles trabajos de Hércules son mejores
que las satisfacciones, la fastuosa cena y la placentera cama de plumas de Sardanápalo.
Te muestro lo que tú mismo puedes darte, con certeza que la virtud
es la única senda para una vida tranquila.
Hay en estos renglones las viejas fórmulas del Budismo, Estoicismo, la Medicina Hipocrática y las enseñanzas de los Médicos Seraphicos, entre otros.
Es fundamental obervar dónde ponemos el punto de conciencia; si lo hacemos en el cuerpo físico trabajaremos toda una vida cuidando lo que, indefectiblemente, está destinado a desaparecer. Si lo hacemos en lo más elevado de nuestra psiquis y nuestros espíritus vamos a encontrar la VERDADERA SALUD, la que no se pierde de vida en vida, la que nos va a permitir vivir una existencia sana, útil y feliz sin demasiadas preocupaciones por nuestro cuerpo.
Cuerpo sano en una mente sana.
Dr. Gustavo Porras – Centro Médico Seraphis
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