Las tradiciones orientales dicen que todo es uno, solo nos separamos por lo que pensamos. Si vemos lo que nos une en lugar de lo que nos separa, podemos ver más allá de las ilusiones y darnos cuenta de que realmente somos uno.
Las tradiciones orientales dicen que todo es uno, solo nos separamos por lo que pensamos. Si vemos lo que nos une en lugar de lo que nos separa, podemos ver más allá de las ilusiones y darnos cuenta de que realmente somos uno.
Según algunos filósofos como Jorge Ángel Livraga, hay evidencias de que las antiguas civilizaciones americanas tenían construcciones y tradiciones muy avanzadas. Algunas similitudes con otras culturas del mundo hacen pensar en un origen común. En lugares como Cuzco, las construcciones antiguas muestran un desarrollo científico, religioso y cultural asombroso.
La civilización incaica se extendió por varios países de América del Sur y se caracterizó por su arte, religión y ciencia. Su organización social y filosofía moral les permitieron armonizar diferentes estados y pueblos. Su sistema religioso, basado en la moralidad y el trabajo colectivo, fue fundamental para su desarrollo. Este legado demuestra que la armonía y el desarrollo filosófico son posibles.
Los seres humanos pasamos por ciclos de crecimiento y desarrollo desde el nacimiento hasta la vejez. El tiempo tiene diferentes escalas, como el ciclo diario y los Yugas hindúes de larga duración. Estamos viviendo en el Kali Yuga, una época oscura con conflictos y desafíos. Es crucial buscar la armonía y manifestar virtudes completas para alcanzar tiempos mejores.
Esta incansable búsqueda de Sophia, dejando atrás Egipto, donde la encontramos la última vez, nos lleva a adentrarnos en el Mar Mediterráneo. Luego de los 10 años que duró la Guerra de Troya, los aqueos, de largas cabelleras, emprenden la vuelta a sus respectivos hogares. Pero de entre ellos, Ulises el astuto, es arrastrado por …